Legislación y Noticias Panamá, 6 de noviembre de 2026
Si está registrado puede iniciar sesión o solicite suscripción para acceder a todos los
contenidos del Portal.

NUEVAS AMENAZAS DIGITALES

Cómo la inteligencia artificial está transformando el panorama de la ciberdelincuencia

UNODC | El Organismo Internacional advierte sobre el creciente uso de la inteligencia artificial en actividades criminales digitales, que permite sofisticar ataques, ampliar el alcance de las estafas y dificultar su detección. Asimismo, destaca la importancia de fortalecer la ciberseguridad, la prevención y la cooperación internacional para hacer frente a estas amenazas. | Redacción "Prevenciondelavado.com"


La creciente accesibilidad de la inteligencia artificial (IA) está modificando las modalidades de la ciberdelincuencia, al facilitar la ejecución de ataques más sofisticados y permitir que actividades que anteriormente requerían conocimientos técnicos especializados puedan realizarse de manera más sencilla, rápida y a gran escala.

En este contexto, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) analiza cómo esta tecnología está siendo utilizada para automatizar y potenciar distintas actividades maliciosas, entre ellas la generación de mensajes de phishing, la creación de imágenes, audios y videos manipulados, los ataques de ingeniería social y las intrusiones contra sistemas y redes informáticas.

Esta evolución incrementa los riesgos tanto para las personas como para las organizaciones, dado que las amenazas adquieren características que dificultan su identificación y prevención.

 

Ciberseguridad y prevención: dos respuestas complementarias

Frente al avance de estas modalidades delictivas, la UNODC plantea la necesidad de adoptar un enfoque que combine medidas de ciberseguridad con estrategias específicas de prevención del delito.

En materia de protección tecnológica, destaca la importancia de implementar controles de acceso más estrictos, realizar evaluaciones periódicas de vulnerabilidades y fortalecer la monitorización de amenazas, con el propósito de proteger los sistemas, las redes y los datos frente a ataques asistidos por inteligencia artificial.

Por otra parte, la prevención debe contemplar delitos como el fraude, la extorsión y la difusión de contenido malicioso generado mediante IA. Entre las medidas propuestas se encuentran la incorporación de seguridad desde el diseño, la sensibilización pública, la mejora de los mecanismos de denuncia y el fortalecimiento de los servicios de asistencia a las víctimas.

 

El potencial de la IA para detectar y prevenir delitos

La utilización de inteligencia artificial no se limita a las actividades criminales. Según la UNODC, esta tecnología también puede constituir una herramienta relevante para fortalecer las capacidades de prevención y detección.

Los sistemas basados en IA permiten procesar grandes volúmenes de información e identificar patrones sospechosos en la actividad de redes y en las transacciones financieras. Asimismo, pueden contribuir a detectar contenidos manipulados, mejorar la monitorización de amenazas y reforzar los mecanismos de detección de fraude, incluso en tiempo real.

De esta manera, su utilización responsable puede representar un aporte significativo para las estrategias de ciberseguridad y prevención del delito.

 

La cooperación internacional frente a amenazas transfronterizas

Uno de los principales desafíos de la ciberdelincuencia es su dimensión transnacional. Una operación criminal puede iniciarse en un país, dirigirse contra víctimas ubicadas en otro y utilizar infraestructura tecnológica localizada en una tercera jurisdicción.

Esta característica hace que la identificación de los responsables y la obtención de pruebas electrónicas dependan, en muchos casos, de mecanismos de cooperación internacional rápidos y eficaces.

La ausencia de coordinación entre países puede retrasar u obstaculizar las investigaciones, debido a las diferencias jurisdiccionales y procesales. Por ello, la UNODC considera que incluso las medidas más avanzadas de ciberseguridad y prevención necesitan complementarse con herramientas de colaboración entre Estados.

 

La Convención de Naciones Unidas contra la Ciberdelincuencia

En este escenario, la Convención de las Naciones Unidas contra la Ciberdelincuencia constituye un instrumento para abordar los delitos facilitados por el uso malicioso de la inteligencia artificial.

La UNODC destaca tres aspectos centrales de este marco internacional:

  •  En primer lugar, su enfoque tecnológicamente neutral permite que sus disposiciones continúen siendo aplicables independientemente de la tecnología utilizada para cometer los delitos, incluida la inteligencia artificial. Esto contribuye a mantener la pertinencia de los mecanismos de cooperación y de los marcos jurídicos frente a la evolución tecnológica.
  •  En segundo lugar, la Convención establece un marco armonizado y facultades procesales para facilitar el intercambio de pruebas electrónicas, con las salvaguardias correspondientes, y respaldar investigaciones y procesos judiciales eficaces. También contempla una red operativa disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana.
  •  En tercer lugar, promueve la prevención mediante la asistencia técnica y el fortalecimiento de capacidades, destacando la sensibilización pública, las medidas de seguridad, la investigación legítima en materia de seguridad y el desarrollo de conocimientos especializados en justicia penal.

Asimismo, su artículo 53 contempla la importancia de revisar periódicamente las leyes, políticas y prácticas nacionales, con el objetivo de identificar vulnerabilidades emergentes y deficiencias en las capacidades institucionales antes de que puedan ser aprovechadas por organizaciones criminales.

 

El trabajo de la UNODC para fortalecer las capacidades institucionales

Como parte de sus iniciativas frente a estas amenazas, la UNODC brinda asistencia a los países mediante programas de desarrollo de capacidades, cooperación internacional y asistencia técnica.

Estas acciones están dirigidas a fortalecer los conocimientos y las herramientas de las fuerzas del orden, fiscales y jueces para investigar delitos cometidos mediante tecnologías, apoyar la elaboración de marcos jurídicos eficaces y mejorar las capacidades de análisis forense digital.

Además, promueve la cooperación transfronteriza y el intercambio de conocimientos, considerando que la dimensión internacional de la ciberdelincuencia requiere respuestas coordinadas entre las distintas jurisdicciones.

De esta manera, la UNODC pone de relieve que el avance de la inteligencia artificial exige adaptar las estrategias de seguridad y prevención, fortalecer las capacidades institucionales y profundizar la cooperación internacional para responder a un fenómeno delictivo en constante evolución.

Redacción "Prevenciondelavado.com"