Desplaza fraude a asalto como delito más frecuente en México
10/09/2026 | INEGI reporta que los robos en calles y transporte público se redujeron a la mitad desde 2017, mientras el fraude y la extorsión ganaron terreno. | Mvsnoticias.com, MÉXICO
El mapa de la delincuencia en México ha cambiado. Los asaltos en la vía pública y el transporte colectivo, que durante años encabezaron las estadísticas, han cedido terreno frente a delitos menos visibles, pero cada vez más extendidos, como el fraude y la extorsión.
El fraude se convirtió en 2025 en el delito más frecuente del país, con una tasa de 8 mil 290 casos por cada 100 mil habitantes, después de registrar un crecimiento cercano al 50 por ciento respecto de 2017.
En contraste, los robos y asaltos en calles o unidades de transporte disminuyeron a la mitad durante el mismo periodo, al pasar de unos 11 mil a 5 mil 600 casos por cada 100 mil habitantes.
Los datos forman parte de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Dwight Dyer, titular de la Unidad de Gobierno, Seguridad Pública y Justicia del organismo, explicó en entrevista con Pamela Cerdeira, en MVS Noticias, que las cifras reflejan cambios en los delitos que afectan a la población.
La extorsión gana terreno en distintas modalidades
La extorsión se mantiene como el segundo delito más común. Su incidencia descendió entre 2017 y 2022, pero posteriormente volvió a crecer. Al cierre de 2025, su tasa era apenas 12 por ciento inferior a la registrada ocho años antes.
Dyer precisó que la encuesta distingue entre la extorsión presencial —asociada, entre otras prácticas, al cobro de piso— y aquella cometida mediante llamadas telefónicas o plataformas digitales. La presencia de ambas modalidades cambia considerablemente entre las distintas regiones del país.
En Ciudad de México predominan las extorsiones telefónicas y electrónicas, además de los fraudes, lo que ayuda a explicar su elevada incidencia delictiva.
En Michoacán, en cambio, destaca la extorsión presencial, particularmente en zonas rurales vinculadas con actividades agrícolas de alto valor, como la producción de aguacate y limón.
Baja la percepción de inseguridad en las colonias
La ENVIPE también registra una disminución en la percepción de inseguridad en el entorno más cercano de los ciudadanos.
La proporción de adultos que dijeron sentirse inseguros en su colonia o localidad pasó del 40 por ciento en 2025 al 35.9 por ciento en 2026, una caída de casi cinco puntos porcentuales.
La mejoría, sin embargo, se diluye conforme aumenta la dimensión territorial consultada. Cuando se preguntó por la seguridad en la entidad federativa, la percepción negativa apenas bajó del 75.6 al 74 por ciento.
"Mientras más alejado es el referente territorial de la persona entrevistada, menos disminuye la percepción de inseguridad", señaló Dyer.
Las diferencias estatales son amplias. En el Estado de México, el 51 por ciento de los habitantes declaró sentirse inseguro en su colonia o localidad, mientras que en Morelos la proporción alcanzó el 50 por ciento.
En el extremo contrario se ubicaron Baja California Sur y Durango, ambos con 19.8 por ciento.
El funcionario explicó que la percepción no depende únicamente de la cantidad de delitos. También influyen el tipo de crimen, su nivel de violencia y las características de las víctimas, como la edad o el sexo.
La delincuencia cuesta 267 mil millones de pesos
El impacto económico del delito alcanzó los 267 mil millones de pesos en 2025, por debajo del máximo de 313 mil millones registrado en 2017.
Las cantidades fueron ajustadas para poder compararlas en términos reales, de acuerdo con el representante del INEGI.
Los hogares mexicanos gastaron, además, unos 91 mil millones de pesos en medidas preventivas, como cerraduras, protecciones, alarmas y otros mecanismos de seguridad.
La cifra representa una disminución cercana al 10 por ciento frente a los 101 mil millones de pesos contabilizados en 2018, pero todavía equivale a un desembolso 30 por ciento superior al destinado por las familias a ropa y calzado.
La reducción de los asaltos y de la percepción de inseguridad en los entornos más próximos ofrece una señal favorable. El avance del fraude y la extorsión, sin embargo, muestra un cambio en los delitos que afectan a la población: menos robos y asaltos en las calles, pero una mayor presencia de engaños y extorsiones mediante el teléfono, internet y las economías locales sometidas al cobro de piso.
FUENTE: Mvsnoticias.com, MÉXICO
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