Legislación y Noticias Argentina, 20 de octubre de 2026
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INTERNACIONAL

Guía rápida 44: Corrupción

Instituto de Gobernanza de Basilea | A través de una nueva guía, el organismo examina las distintas formas de corrupción, su vinculación con las debilidades institucionales y el papel de las redes informales, y advierte que estas prácticas se adaptan a los controles cuando no se abordan sus causas subyacentes. | Redacción "Prevenciondelavado.com"


El Instituto de Gobernanza de Basilea publicó una nueva guía de su serie Quick Guide, titulada "Corrupción", en la que analiza la corrupción como un fenómeno complejo, arraigado en los sistemas sociales, políticos y económicos, que evoluciona y se adapta constantemente a las presiones externas.

El documento parte de la definición de Transparencia Internacional, que describe la corrupción como "el abuso del poder confiado para obtener un beneficio privado". En este sentido, señala que se configura cuando recursos, servicios, contratos u oportunidades destinados a beneficiar a una comunidad se desvían para favorecer a un grupo más reducido.

Asimismo, destaca que la corrupción comprende diversas conductas, entre ellas el soborno, el fraude en las contrataciones públicas, la malversación de fondos, el clientelismo y el nepotismo. También aclara que los beneficios involucrados no se limitan al dinero, sino que pueden incluir el acceso a empleos, la condonación de multas o sanciones, otras ventajas y favores sexuales.

 

Tipos de corrupción

La guía distingue tres categorías principales, de acuerdo con los actores involucrados, la escala de los recursos comprometidos y el contexto en el que se producen las prácticas:

  • Corrupción menor: se presenta en la prestación de servicios públicos e involucra habitualmente a funcionarios de primera línea o de nivel intermedio, ciudadanos y pequeñas empresas. Puede manifestarse mediante sobornos, extorsión y favoritismo.
  • Gran corrupción: se vincula con las contrataciones públicas y la manipulación de los sistemas de gestión de las finanzas públicas para extraer recursos a gran escala. Entre sus manifestaciones se encuentran el fraude, la malversación de fondos, las comisiones ilegales y los sobornos.
  • Corrupción política: afecta la forma en que se obtiene y ejerce el poder, mediante la distorsión de políticas públicas, elecciones, procedimientos y mecanismos vinculados con el Estado de derecho. Incluye prácticas como el clientelismo, la manipulación electoral y la captura del Estado.

 

Debilidades institucionales y redes informales

El organismo señala que la corrupción no suele responder a una única causa, sino a la convergencia de distintos factores. Entre ellos, menciona la necesidad o la codicia, las deficiencias en los mecanismos de supervisión, la baja confianza en las instituciones, las normas sociales que toleran estas conductas y los acuerdos informales entre las élites estatales y empresariales.

En este contexto, advierte que la incapacidad del Estado para prestar servicios esenciales de manera equitativa puede favorecer el surgimiento de mecanismos informales en los que quienes pueden pagar obtienen lo que necesitan. A su vez, una aplicación débil del Estado de derecho permite manipular los procedimientos formales en beneficio de intereses particulares, lo que profundiza las desigualdades y puede alimentar nuevas prácticas corruptas.

La guía también destaca el papel de las redes informales en la persistencia de estas conductas. Según el análisis, la corrupción rara vez es obra de unos pocos individuos que actúan de manera aislada, sino que suele desarrollarse mediante redes cuyos integrantes coordinan acciones para socavar el orden jurídico. La confianza, la reciprocidad y la expectativa de protección mutua contribuyen a su resiliencia, incluso cuando existen marcos legales sólidos.

 

La adaptación de las prácticas corruptas

Otro de los aspectos abordados es la capacidad de la corrupción para transformarse frente a los controles. El documento señala que el endurecimiento de las medidas de supervisión no necesariamente reduce estas prácticas si permanecen los factores que las impulsan.

Como ejemplo, menciona que el fortalecimiento de los controles fronterizos puede no ser suficiente para frenar el tráfico de mercancías ilícitas cuando persisten la oferta y la demanda. En esos casos, las prácticas corruptas pueden adoptar formas más extorsivas, involucrar a otros funcionarios o desplazarse hacia otros puestos de control.

Asimismo, advierte que las medidas contra el soborno pueden incentivar prácticas más clandestinas cuando la corrupción funciona como un mecanismo informal de asignación de servicios públicos escasos. Incluso pueden generar nuevos incentivos para sobornar a los responsables de supervisar la prestación de esos servicios.

Por ello, el Instituto sostiene que las respuestas deben contemplar los factores estructurales que favorecen la corrupción, como la demanda transnacional de mercancías ilícitas, la insuficiencia de recursos destinados a los servicios públicos y las debilidades institucionales. De lo contrario, las estrategias corruptas pueden evolucionar para eludir los controles y aprovechar nuevos conocimientos y tecnologías.

La publicación concluye que comprender la corrupción exige un enfoque integral, prospectivo y proactivo, que reconozca su carácter multifacético y tenga en cuenta tanto las condiciones que la originan como las redes que permiten su continuidad y adaptación.

 

Baez Camargo, Claudia. 2026. "Corrupción". Guía rápida 44, Instituto de Basilea sobre Gobernanza. Disponible en: https://baselgovernance.org/resources/publications/quick-guide-44-corruption

Redacción "Prevenciondelavado.com"