Legislación y Noticias Argentina, 15 de abril de 2026
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INTERNACIONAL

La corrupción como sistema dinámico y evolutivo: implicancias para el diseño de políticas y prácticas anticorrupción

Instituto de Gobernanza de Basilea | Un reciente seminario web de investigación exploró cómo evoluciona la corrupción y qué significa esto para el diseño de intervenciones que sigan siendo efectivas a lo largo del tiempo. | Redacción "Prevenciondelavado.com"


Un informe del Instituto de Gobernanza de Basilea sostiene que la corrupción no debe entenderse como un conjunto de actos aislados, sino como un sistema complejo y adaptativo que evoluciona en respuesta a los intentos por controlarla. Este enfoque plantea nuevas posibilidades para su abordaje.

 

El análisis reúne a la Dra. Claudia Baez Camargo y el Dr. Jacopo Costa, del Departamento de Prevención, Investigación e Innovación del Instituto, junto con la Dra. Maria Nizzero, jefa de Política de Sanciones de UK Finance e investigadora asociada de RUSI. El trabajo examina la naturaleza en red de la corrupción y sus implicancias prácticas y conceptuales, incluyendo su relación con el crimen organizado, la evasión de sanciones y otras amenazas conexas. A continuación, se detallan los principales aspectos de la publicación oficial.

 

La corrupción como sistema dinámico

Uno de los principales aportes del informe es identificar una laguna en el análisis tradicional: si bien se reconoce que la corrupción cambia con el tiempo, no se ha profundizado suficientemente en los mecanismos que explican esa evolución. El marco propuesto sugiere que los cambios se producen a partir de transformaciones en el comportamiento de los individuos dentro de redes, influenciados por factores como reformas legales, avances tecnológicos, mayor aplicación de la ley o cambios políticos y económicos. Cuando ciertas estrategias resultan efectivas, tienden a replicarse a través de la colaboración, la intermediación y la imitación dentro de esas redes.

Un caso en Italia ilustra este fenómeno: en los años noventa, la corrupción se estructuraba de forma piramidal y centralizada, con vínculos políticos claros. Con el tiempo, y tras reformas y mayor control, ese esquema se fragmentó y descentralizó, dando lugar a prácticas más informales basadas en relaciones personales. El resultado, según el informe, no fue la desaparición de la corrupción, sino su transformación.

Como sintetiza el Dr. Costa, la relación entre corrupción y su control se asemeja a una "danza ininterrumpida", donde los actores corruptos suelen ir "dos pasos por delante".

 

El concepto de "empresa cleptocrática"

El análisis en clave de redes también permite entender mejor las dificultades para combatir la corrupción, especialmente en casos de gran escala. La investigación liderada por la Dra. Nizzero destaca los desafíos persistentes en la recuperación de activos y la ejecución de sanciones. La riqueza ilícita suele dispersarse en múltiples jurisdicciones y ocultarse mediante estructuras complejas, lo que dificulta su rastreo.

En este esquema, adquiere centralidad el rol de los proveedores de servicios profesionales —abogados, contadores, agentes inmobiliarios y otros— que facilitan la gestión y protección de activos. Esto da lugar al concepto de "empresa cleptocrática": una red donde distintos actores proveen servicios demandados por clientes que buscan ocultar información o resguardar riqueza ilícita.

Este enfoque desplaza el foco desde los individuos hacia los patrones de conducta, las relaciones y las estructuras que hacen posible la corrupción. Asimismo, sugiere que herramientas utilizadas contra el crimen organizado, con énfasis en redes y no en actores aislados, pueden aportar soluciones relevantes, siempre dentro del marco del debido proceso y el estado de derecho.

 

Cuando la aplicación de la ley genera nuevos riesgos

El informe también advierte sobre un fenómeno clave: las medidas para combatir la corrupción pueden, en ciertos contextos, modificar los incentivos y generar nuevas formas de actividad ilícita. Las investigaciones del proyecto FALCON muestran cómo, en el puerto de Rotterdam, el refuerzo de controles contra el narcotráfico incrementó el valor del acceso privilegiado, fortaleciendo el rol de la corrupción como mecanismo para eludir dichos controles. 

Un fenómeno similar se observó en el paso fronterizo de Kapitan Andreevo, entre Bulgaria y Turquía, donde cambios regulatorios vinculados a la adhesión a la Unión Europea dieron lugar a nuevas prácticas corruptas y estrategias delictivas.

En ambos casos, el patrón es consistente: las intervenciones no eliminan necesariamente la corrupción, sino que pueden transformar su forma de organización.

 

La resiliencia de las redes corruptas

La capacidad de adaptación de la corrupción está estrechamente vinculada a la naturaleza de las redes que la sostienen. Según el informe, los enfoques centrados exclusivamente en la aplicación de la ley pueden derivar en un ciclo interminable, en el que cerrar una vía genera la apertura de otra. Las redes informales, basadas en confianza, relaciones personales y normas sociales compartidas, resultan particularmente difíciles de detectar y regular.

A diferencia de las instituciones formales, limitadas por marcos legales y procedimientos, estas redes son flexibles, oportunistas y capaces de cambiar rápidamente de estrategia, rutas y métodos.

 

Hacia respuestas más adaptativas

Frente a este escenario, el Instituto de Basilea propone repensar las estrategias anticorrupción desde una lógica más adaptativa. Esto implica priorizar la comprensión de los sistemas —sus relaciones, incentivos y patrones de comportamiento— por sobre intervenciones aisladas. También supone abandonar enfoques lineales y adoptar marcos más flexibles, capaces de detectar cambios tempranos y ajustar estrategias en consecuencia.

Como señala la Dra. Baez Camargo, es necesario dejar de asumir que el cambio es lineal y avanzar hacia enfoques que reflejen la dinámica real de estos sistemas.

 

Un cambio de perspectiva necesario

En conjunto, el informe plantea una conclusión clara: si la corrupción es dinámica, las respuestas también deben serlo.

Adoptar una mirada sistémica permite redefinir tanto el problema como las soluciones, incorporando una mayor atención a las estructuras, relaciones e incentivos que sostienen la corrupción. Para quienes trabajan en estos temas, integrar este enfoque no solo permite reaccionar con mayor rapidez, sino también diseñar intervenciones más flexibles, creativas y efectivas a lo largo del tiempo.

 

Redacción "Prevenciondelavado.com"